
Se abren las puertas para que el novillo arranque buscando alguna salida de la medialuna, si el animal no sale de su anterior corral, lo golpean para que salga. Luego entran a la medialuna dos huasos a caballos a perseguirlo, hasta que lo logran pillar, golpeándolo fuertemente contra la pared, hasta que llega el momento del azote y el animal es golpeado sin mínima compasión. Esta tradición normalmente deja al novillo con huesos fracturados, órganos internos reventados y superficies dañadas, fuertes dolores y stress, mientras el público aplaude con orgullo esta acción típica de nuestro país.
Una nación que asocia su cultura al la crueldad de perseguir y golpear a un ternero asustado, a reunirse y festejar en torno al maltrato de una vida indefensa, y que tolera todo esto bajo la impostura de “tradición” y “cultura”, no puede más que ser una nación empobrecida de cultura y que carece de respeto por la vida
Eduquemos nuestras mentes y a nuestros hijos que pueden ser la salvación para mejorar esta cultura, a amar su tierra, su flora y su fauna. Que ahí está la auténtica cultura.
No apruebe el maltrato animal, no apoyes el rodeo…
Una nación que asocia su cultura al la crueldad de perseguir y golpear a un ternero asustado, a reunirse y festejar en torno al maltrato de una vida indefensa, y que tolera todo esto bajo la impostura de “tradición” y “cultura”, no puede más que ser una nación empobrecida de cultura y que carece de respeto por la vida
Eduquemos nuestras mentes y a nuestros hijos que pueden ser la salvación para mejorar esta cultura, a amar su tierra, su flora y su fauna. Que ahí está la auténtica cultura.
No apruebe el maltrato animal, no apoyes el rodeo…



